Entrevista

 

 

Gustavo Vega, professor i poeta.

por Joan Roldán

CASP 25. Barcelona. Mayo 2003.

Gustavo Vega, professor de Casp des de 1975, on ha fet classes d’Història de la Filosofia i de l’Art i actualment fa el crèdit d’Infografia, imparteix també un curs sobre Palabra e Imagen. Poesía Visual a la Universitat de Lleó, la seva terra d’origen, i el curs Cultura e Historia del Arte en España en el Bretthren Colleges Abroad, Universitat de Barcelona. És conegut sobretot com a creador i estudiós de la poesia visual: la seva tesi de doctorat porta el títol de Poesía visual en España, 1970-1995. En la seva obra creativa coincideixen tres camps d’interès: la filosofia, la poesia –textual, visual, fonètica, d’acció, videopoesia...- y la imatge visual -creació plàstica amb diferents tecnologies, tradicionals i noves-. Ha publicat llibres (Prólogo para un silencio, El placer de ser, Habitando transparencias, i altres) i nombrosos articles en revistes especialitzades (Ínsula, Poiesis, Zurgay, Contrastes Culturales, etc.); ha realitzat 30 exposicions individuals i participat en més d’un centenar de col·lectives; ha celebrat recitals i espectacles poètics i ha coordinat diversos Tallers de Creació Poètica.

Juan Roldán.-Un dels noms imprescindibles en l'àmbit de la poesia visual -decía recientemente el diario Avui- és el de Gustavo Vega, lleonès resident a Barcelona...” Y, algunos párrafos más adelante, añadía: “La de Vega és una poesia sense fronteres, que menysprea l'esterilitat de certes limitacions. Se salta les tradicionals divisions en compartiments estancs del saber amb la seva particular línia de creació encaminada a acoblar llenguatges diferents”. A la vista de tales afirmaciones, queremos pedir a Gustavo que nos defina su propia poesía. ¿Cómo es y cuáles son sus razones?

Gustavo Vega.- Una de mis obras se titula El camino que camino es el camino hacia el sentido que da sentido al camino que camino que es… Pues bien, tomando dicho breve título como premisa, las razones de mi creación poética -una más entre otras actividades- se pueden resumir como una búsqueda en el camino. Búsqueda, sin duda, relacionada con la tensión existencial del yo hacia el ser, hacia la propia autoafirmación. Puede verse como una forma de enfrentase al no ser, a la despersonalización, a la propia muerte, las muertes en que te hunde la cotidianidad -y hay muchas maneras de morirse: de pena, de amor, de desamor, de aburrimiento…-. En este sentido, asumo el carácter de “animal enfermo” al que se refería Nietzsche y el “curarse de” de que hablara Heidegger. Y es también, entre otras cosas, una forma de divertirme; porque en este tipo de actividades o te diviertes o estás perdiendo el tiempo. Ser homo ludens, tal como apuntara Marcuse, es tan esencial en nosotros como ser homo faber, calificativo con el que en el siglo XIX quisieron definir -y, de paso, tarar- a nuestra especie. La dimensión lúdica del ser humano está en el centro y desarrollo de toda cultura. Finalmente, respondiendo a la primera parte de la pregunta, tal “búsqueda” lo es, no sólo con la palabra, sino con todos los medios. Lo que nos lleva a un terreno interdisciplinar en el que se entremezcla lo lingüístico con  otros recursos; no hay a priori limitación de tecnologías.

J.R.- ¿Te inscribes en algún grupo o corriente de la poesía experimental contemporánea?

G.V.- Frente a denominaciones como “poesía experimental” o “poesía visual”, yo he difundido y prefiero utilizar el de poéticas de creación visual, que es más vago y amplio. Entre ellas tienen cabida tanto formas de creación plana -concretismo, letrismo, minimalismo, etc.-, como tridimensionales -poema objeto, instalación, etc.-, el arte de acción y las nuevas tecnologías -videopoesía, netpoesía y otros-. En mi caso, pues, me identifico con todo el conjunto.

J.R.- Desde tu experiencia concreta, ¿cómo ves la aproximación a la poesía por parte de niños y jóvenes en el mundo de la enseñanza? ¿Cuándo comenzaste  con tus talleres?

G.V.- Aquí en el colegio de Casp, yo comencé a hacer Talleres de Creación Poética -poesía discursiva y poesía visual- en 1976, época en la que aún nadie hablaba de talleres, y menos de poesía, y menos aún de poesía visual -que no comenzó a ser conocida por un público amplio hasta 1986, con motivo de una exposición de Joan Brossa en la Fundació Miró-, lo que nos convierte en pioneros. De la excelencia de los trabajos de los alumnos de Casp no es bueno que hable yo, ya que soy parte interesada, pero como dato objetivo puedo decir que algunos fueron expuestos en la Sala Goya de la Casa de España en París (1981), en la Fundació Miró (1982), en Fisterra, etc. presentados en la Universidad del País Vasco, de León,  Sevilla, Santander… o premiados -"II Premi Literari Ciutat de Barcelona per a joves" del Ayuntamiento de Barcelona (1982), "Premios a Publicaciones Escolares" del Ministerio de Educación y Ciencia  (1987) o se interesaron por ellos en entrevistas de Radio Nacional de España, Radio Barcelona, etc.. No hay duda: somos pioneros en la creación de poesía visual. No obstante, y como anécdota, te diré que hay un precedente de creación poético-visual en colegios de inspiración ignaciana -de esto me enteré a posteriori-; concretamente,  el colegio de los jesuitas de Dòle, Francia, publicó una espléndida obra con caligramas de los alumnos en el siglo XVII.

Y, por lo que respecta a la primera parte de la pregunta, es evidente que la introducción del alumno en la práctica poética, y con ella en la creación poético visual, es sumamente interesante por varios motivos; siendo el fundamental que le gusta al alumno y, de paso, desarrolla su creatividad general -si está bien llevado, se entiende-. Téngase en cuenta que en estas prácticas se implica no sólo el saber hacer, sino también la propia sensibilidad, el propio yo.

J.R.- Gracias, Gustavo. Es una suerte poder contar contigo entre nosotros. Dejamos constancia, por nuestra parte, de los frutos  que tanto tu obra como tu persona suscitan  y hacen madurar en tus jóvenes alumnos.