Artículos sobre Gustavo Vega

 

 

Aún no del todo escrita.

Gustavo Vega: Prólogo para un silencio.

por José Enrique Martínez *

 

Diario de León. León. 17 de junio de 2001.

 

 

Uno de los nombres imprescindibles en el ámbito de la llamada poesía visual o concreta es el de Gustavo Vega, leonés residente en Barcelona, cuyos intereses intelectuales saben conjugar filosofía, poesía y artes plásticas. Autor de exposiciones y de libros que recogen su creación, aparece ahora con Prólogo para un silencio, libro que, tras muchos avatares -el poeta me los relata en una tarde de mayo matizada por el verde de un orujo de hierbas- pudo ver la luz en una colección que él mismo dirige.

De acuerdo con el título, el inicio es un gran silencio, el que precedió a la gran explosión original, un silencio superior al silencio, enmudecedor de todos los silencios. El libro no es un prólogo al silencio, sino más bien un viaje del silencio al silencio. Pero la imagen se hace .letras y las letras, imagen. Por eso el silencio es un gran cero, pero es también la O que está en la palabra amor o en la forma de unos labios. Silencio elocuente, como elocuentes son los signos que lo expresan, aunque éstos sean los «materiales de la nada», el negro absoluto, los ceros sucesión de ceros... La creación, es un dedo que apunta y una voz que dice «hágase la luz». Una A entre las sombras, una A en la explosión de la nada hacia un algo que es la A, primera letra del alfabeto y del Amor, palabra esta que conjuga ese cero que es ya la O, labios que se cierran en un beso, unión... Y así se van deslizando los signos, manchas y letras, .letras y dibujos, metáforas, el lápiz y la estela que deja, la distancia (¡insalvable?) del tú al yo, la confusión que nos encamina de nuevo hacia el silencio, hacia la gran O, “metáfora del Todo, de la Nada”, laberinto también cuando es OH, admiración y laberinto, elocuencia de O y mudez de H, silencio elocuente al fin y de nuevo, como si la gran explosión recomenzase.

No resulta fácil interpretar tal catarata de sugestiones; pero Gustavo Vega sigue ahí, siempre creando formas, combinándolas para engendrar otros signos, los de la poesía visual que él trabaja con permanente y admirable actitud experimental explícita en esos textos-imagen de su obra.


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* José Enrique Martínez:: Catedrático de Literatura Española en la Universidad de León, crítico literario, poeta.

 

 

[ ver info del libro "Prólogo para un silencio" ]