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COHABITANDO ENTRE TRANSPARENCIAS (fragmentos del prólogo) por Eugenio de Nora *
(... ) (...) Sabemos, por las exposiciones, publicaciones y otras actividades de las que tenemos noticia, que ya entonces Gustavo Vega se interesaba por poéticas que, no conformándose con las dimensiones de lo estrictamente literario, se abren a la búsqueda y experimentación de recursos propios de otros ámbitos creativos y que les confieren un especial carácter interdisciplinar. (...) Son modos de expresión poética que, muchas veces, sin menosprecio de sus dimensiones y calidades literarias, adquieren otras, susceptibles de ser contempladas, y también juzgadas, desde el ángulo y exigencias, de la plástica, la música, la expresión corporal, el teatro (...) A finales de los años setenta, Gustavo Vega ya había sintonizado con los vientos renovadores del Concretismo que, desde el otro lado del Atlántico, había recalado en Europa durante la década de los sesenta. Así como, también, con toda esa amalgama de poéticas visuales llegada, unas veces, desde rincones olvidados de la historia -tal es el caso de la escritura caligramática, los antiguos cármina figurata- y, otras veces, desde los ámbitos creativos más inquietos e innovadores de nuestro tiempo. Me refiero a la poesía aleatoria, fonética, cinética, permutacional, simultánea, cibernética y un largo etc. de adjetivaciones aún no totalmente consensuadas. Poéticas que no reparan en medios para dar forma al fluir del sentimiento poético. Que, aunque se pueden entusiasmar con las formas de hacer y los soportes líricos de siempre, tienen una especial inclinación hacia el uso de las más modernas tecnologías. Movido por su gusto por lo complejo y su tendencia a la búsqueda vertiginosa, Vega, como los creadores renacentistas, no puede limitar su ímpetu a una sola área de actividad. Tanto en su dimensión de creador como en la de docente e investigador, tiene necesidad de hacer saltar por los aires las académicas delimitaciones. Se complace en hacer coincidir en un mismo punto la conceptualización filosófica y la imagen literaria, el sonido del fonema y la tangibilidad de la plástica. Pero, lo paradójico es que, al mismo tiempo, e incluso dentro de un mismo poema, en HABITANDO TRANSPARENCIAS, podemos descubrir a un autor que domina tanto los recursos más vanguardistas, como los convencionales y clásicos. Así, por ejemplo, podemos ser seducidos por la sonoridad propia del soneto cuando pensábamos que lo que estábamos leyendo era una cosa bien distinta. El ojo puede ser engañado. Gustavo Vega lo sabe, y se complace haciéndonos un guiño al oído. E incluso, a este nivel de clasicidad, no deja de apoyarse en las citas o lemas entresacados de sus poetas predilectos: en este libro, y en concreto, Octavio Paz, Jorge Guillén, Gabriel Celaya, García Lorca, Alberti, Hölderlin y algún otro. (... )Pero, ¿qué dicen los poetas? ¿Qué nos dice HABITANDO TRANSPARENCIAS? El poeta dice, o se dice, los derroteros por los que el Yo poético, inteligencia sentiente en grado sumo -utilizando el término con que Xavier Zubiri se refiere al ser humano en general-, se des-vela y se rebela, se hace sentimiento, y se hace ojo. Se hace búsqueda y camino. Es en el hombre / esencia SER PREGUNTA / siempre. Pero buscar... ¿Qué busca el hombre cuando busca? Quizás sea su propio Yo, su sí mismo, su luminosa sombra divina -en decir de Gerardo Diego-. Pero un Yo, o sí mismo, que, como se desprende de las páginas de este libro, sólo es tal en cuanto que se encuentra con el Tú que permanentemente le reclama. Que sólo es propiamente Yo, que adquiere su plenitud, cuando se en-Tú-siasma. El tú, el amor, las mordeduras del tiempo, el deseo de lo siempre inalcanzable (...) son los temas de la poesía de siempre, son los ejes centrales de la reflexión poética del autor. En este sentido, podría decirse que no es muy original. ¿No es original? Se coloca en el origen mismo de la realidad humana: el núcleo del ente personal. Y lo hace desde la perspectiva más personal que le es posible, la suya propia. La persona, realidad siempre original cuando no está alienada y, también, realidad originaria. (...) Hay una especial originalidad en el decir de Gustavo Vega cuando él utiliza el lenguaje como lo hace, y lo hace como quiere. Sabe que el lenguaje es convención, lugar común, norma, y, dando por supuesto que el lector también lo sabe, lo utiliza como le viene en gana, con la certeza de que el lector le entenderá perfectamente, pero se sorprenderá. El verdadero poeta, como el hereje, -dijo Unamuno- se atiene a postceptos y no a preceptos. La fundamentación del ser por la palabra, según expresión de Hölderlin y Heidegger, o el revelar el ser de la existencia, no como una meditación abstracta, sino como algo vivido, parece ser la clara intención de Gustavo Vega. Eso que en la trama de nuestra existencia no son sino chispazos sueltos ocurre en la poesía con reconcentrada receptividad y concentrada expresividad: la atemperada revelación de nuestro ser mas auténtico, escribió Pfeiffer. Revelación a la que nos acerca el razonamiento lógico, pero a la que sólo se accede por la vía de la intuición y del sentimiento, por los universales del sentimiento que dijera Antonio Machado. (...) Gustavo Vega tiene una peculiar manera de distribuir las palabras, pequeños mundos, en el espacio. Entiende que el espacio vacío, o vaciado, dice tanto, y a veces más, que las palabras. Aquí el espacio no es un mero soporte para la palabra. Es un elemento semántico (...) (...) En conclusión, a juzgar por la obra que tenemos entre manos, estamos ante un autor especialmente dotado de una personalidad compleja y multiforme, rica en matices. Ante un creador en el que contemplación serena y apasionado dinamismo, actitud mística y actuación práctica, coinciden, se superponen, CO-HABITAN-ENTRE TRANSPARENCIAS. Un innovador de realidades que puede ser considerado igualmente depurado poeta clasicista y, al mismo tiempo, comprometido experimentador. Alguien para quien la poesía no es, sólo, cosa de palabras. Nos acercaríamos a su definición si lo calificamos como esforzado maestro de la creación poética interdisciplinar. _________ * Eugenio de Nora: Dr. Filosofía y Letras. Poeta, crítico literario y lector Universidad de Berna -Suiza-. Coofundador revista Espadaña.
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